martes, mayo 23, 2006

¿Leíste la lista?


En casa de mis padres, mi papá se dedicó a trabajar para "sostener el hogar", mientras mi mamá se dedicó a ser "ama de casa", nuestra forma de organizarnos como familia no difería mucho de la de cualquier "familia mexicana". Para organizar el trabajo de la casa, mi madre solía hacer "listas de quehaceres" en las que definía que la tarea en turno para cada uno de nosotros; desde sacar la basura hasta lavar los trastes estaba cuidadosamente definido en una lista, pegada en el refrigerador o en una puerta. Cuando alguno de nosotros no cumplía con su tarea, la pregunta obligada era ¿No has leído la lista?

En casa de mis suegros todos trabajaban fuera de la casa (de hecho sigue siendo así), sin embargo mi suegra tiene un "método infalible" para dar instrucciones a mi cuñado y mi esposa aún fuera de la casa(bueno, ahora a mi esposa no): En la puerta del refrigerador deja una lista de quehaceres para que todo funcione mientras ella no esta, desde los recibos que deben pagarse, hasta lo que debe cocinarse. De vez en cuando mi suegra llega del trabajo y se da cuenta que un recibo ha "vencido" y sigue pegado en el refrigerador; o que en lugar de hacer el pollo que ella ha dejado cocido para preparar con "mole", han descongelado carne molida y cocinado albóndigas. La pregunta obligada en esos casos es: ¿no leyeron la lista?

"La Biblia es nuestra norma de fe y conducta". (Decimos todos los bautristes... y creo que cualquier cristiano en general) pero ¿En realidad hacemos lo que Dios nos dice a través de ella? Es a través de la Biblia que descubrimos la manera en que Dios desea que le sirvamos. Cuando decimos no conocer la voluntad de Dios es posible que sea porque no la hemos leído.

No creo que la Biblia sea exactamente como una "gran lista de deberes" sin embargo muchas veces he pensado... Cuando Jesucristo venga quizá preguntará: ¿No leyeron la lista?

"Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado".
Pablo a los Filipenses

3 comentarios:

veldugo01 dijo...

APERISIMO MAN!!!! Soy muy bendecido con muchas de las cosas que escribes...
Dios te bendiga,
fausto

Anónimo dijo...

Irreprensible y sencilla! por eso oro todos los días...platico con Dios y le pido que en mis acciones, palabras y pensamientos lo sea! no sólo para con él sino para los demás.
Soy una oveja negra... a veces descarriada... y este blog me es de mucha bendición cuando ando sóla por el campo. Gracias! porlos ladridos que me orientan al redil.
(ahora si que ando inspirada)
La Ovejita negra

Alexander Rodríguez dijo...

Muy buena . . . lo único que añadiría es que El no sólo nos dejó una lista y se fue, sino que El mismo habita en nosotros y nos lleva a leerla y a cumplirla. Creo que muchas veces fallamos, no en nuestra falta de conocimiento de la lista, sino en que no prestamos atención a COMO fue que El nos indicó que debíamos llevarlo a cabo. Mis dos cheles.

A&R