lunes, abril 17, 2006

Así es el juego!


Cuando niño, en las reuniones de convivencia de la iglesia un hermano dirigía algunos juegos para entretenernos. Uno de los juegos era: “Trompa de elefante, orejas de elefante” Para hacer “trompa de elefante” colocábamos nuestras manos frente a nuestra boca simulando la trompa; para hacer “orejas de elefante” extendíamos nuestras manos a los lados de nuestra cabeza simulando las orejas. El propósito del juego era hacer lo que el director del juego decía, no lo que él hacía; el podía gritar “trompa de elefante” pero poner sus manos como orejas o viceversa, para confundirnos e ir sacando del juego a los menos hábiles o atentos.

En ocasiones cuando enseñamos la palabra de Dios actuamos de la misma manera. Decimos a nuestros oyentes: Ustedes tienen que hacer lo que yo digo, no lo que yo hago.

Hacer discípulos no consiste solamente en exponer las enseñanzas de Jesús, sino enseñar a través de nuestra vida que la vida cristiana puede vivirse, no en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios. ¿Cuántos de nosotros podremos decir como Pablo: Sed imitadores de mi como yo de Cristo?

Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
Jesús en Jerusalén (según Mateo)

1 comentario:

Tania dijo...

Excelente mensaje, claro y sencillo. Estoy completamente de tu lado en estas cuestiones.

Dios te bendiga!