
lunes, julio 31, 2006

martes, julio 25, 2006
El carácter cristiano

Muchas personas creen nacer con su propio carácter, (pero aunque nacemos con ciertas tendencias a responder o enfrentar situaciones de cierta manera no podemos llamarle carácter, sino temperamento, aunque las abuelitas digan: nació con el carácter de su abuelo).
Sin embargo, nuestro carácter se forma al seguir ejemplos y modelos, sean buenos o malos. Desde Albert Einstein hasta el “malo de la escuela”, desde Michael Jordan hasta la “abuelito José”. Todos ellos formaron nuestro carácter. Queríamos ser como ellos o deseábamos ser totalmente diferentes a ellos. Cuántos de pequeños deseábamos ser como papá o mamá.
Al igual que un bebé, nosotros al “nacer en Cristo”, también tenemos “nuestro temperamento”, nuestra forma de enfrentar la vida. El problema es que al ser nuevas criaturas, cargamos como temperamento nuestra vieja naturaleza, esa es la herencia de nuestros abuelitos Adán y Eva. Una naturaleza de pecado, es decir una inclinación a buscarlo.
Como resultado, al enfrentar nuestra vida en Cristo, muchos deseamos responder como lo haría nuestra vieja naturaleza: ira, lascivia, mentira, odio... ese es nuestro “temperamento”.
Sin embargo, nuestro carácter cristiano también se puede y debe formar, no solamente a través de modelos humanos (aunque Pablo decía que podíamos imitarle) sino a través de un ejemplo más alto; Jesucristo nos dice que el carácter cristiano, el carácter perfecto, se forma a la luz de un solo ejemplo: Nuestro Padre Celestial.
Si deseas tener el carácter de Cristo, no puedes hacerlo solo a través de la información que recibes, debes seguir sus pasos, su ejemplo. De la misma forma en que un maestro no puede formar el carácter de sus alumnos sino solo enseñarles “valores” de lo que es correcto o no. Tú no podrás ser cristiano solo por escuchar un sermón (Aunque lo predique Charles Spurgeon, Miguel Quintero Jr. o el Papa).
Como niños espirituales, como nuevas criaturas, nuestras palabras al expresar nuestro más profundo anhelo deberían ser: ...yo quiero ser como papá Dios.
jueves, julio 20, 2006
¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un sentimiento producto del temor. Es una agitación del espíritu ante la expectativa de enfrentar una situación negativa. Estar ansioso es preocuparse hoy, por lo que sucederá mañana. Muchas personas, reaccionan al sentimiento de ansiedad tomando decisiones desesperadas. Peor aún, la ansiedad puede llevarnos a tomar una decisión que nos aleje totalmente de la voluntad de Dios para nuestra vida.
Cuantas personas hoy en día se preocupan y se afanan por cosas tan superfluas como: ser "tan atractivos como...", ser "más inteligentes que...", tener "el dinero o la posesión de...". Y cuando estas listo para levantar el dedo y señalar a esas personas Jesús añade: preocupados por que van a comer o que van a vestir "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas...."
"Los gentiles buscan todas estas cosas..." los gentiles, no el pueblo de Dios. La gente de este mundo que vive para si misma, es la que busca y se afana. Cuando el cristiano se afana por las cosas de este mundo lo único que esta haciendo es mostrar su falta de fe o lo pequeño de su Dios, ¡Pero nosotros no tenemos un Dios pequeño!!!
Solamente aquél que no tiene en quien confiar, necesita de cosas para sentir la seguridad. Dios puede satisfacer todas tus necesidades. El afán te puede traer algunas cosas: si te afanas por tener amigos, o dinero, o estudios, o trabajo... El Reino de Dios es completo, satisface tu necesidad.
¿Qué debemos hacer? Tenemos que tomar la decisión de primero hacer lo más importante... poner a Dios primero, Él debe ser nuestra prioridad. Darle a Dios el primer lugar en nuestra vida significa volvernos a Él primero por ayuda, llenar nuestros pensamientos con Sus deseos, tomar Su carácter como ejemplo para vivir, y servirle y obedecerle a Él en todos los asuntos de nuestra vida. Eso es el Reino de Dios: Cristo en tí, Cristo en mí, a cargo de todo.
sábado, julio 15, 2006
"Nosotras no tenemos Dios...

...porque lo tiene mi mamá en su cuarto." Dijeron dos niñas a coro cuando en la clase de hoy* les dije que platicaran con Dios cuando sientan temor por la noche.
Por supuesto, se refieren a la imágen (posiblemente un crucifijo) que su madre tiene en su habitación. Sin embargo, en estas palabras dichas de manera inocente, me mostraron que hay muchos que "no tienen Dios"... que no conocen a Dios.
*Esta semana hicimos un club de vacaciones...
jueves, julio 13, 2006
C.O.S.E.C.H.A (en materiales para compartir)

En algunas ocasiones he dicho que no soy de los que creen en las recetas de 1,2,3... Y aunque el material de Guy Muse (The M Blog), C.O.S.E.C.H.A es un "manual", no es un material de "receta". Vale la pena estudiarse pues muestra algo de la experiencia de Guy en "La Iglesia En Tu Casa", un movimiento de plantación de iglesias sencillas en Guayaquil, Ecuador.
He agregado ademas a la lista "Mitos en cuanto al bautismo Bíblico" del mismo Guy Muse (un estudio de batalla para dos o tres subversivos)
lunes, julio 10, 2006
Diente de león...

¿Cómo anda tu memoria?

Quién olvida su pasado esta condenado a repetirlo (dice la premisa histórica por excelencia); Es decir, aquellos que no hemos visto los errores cometidos en el pasado volveremos a caer en los mismos una y otra vez.
Es curioso, pero en ocasiones los cristianos pretendemos olvidarnos de nuestro pasado (no se trata de atormentarnos con la idea de ser indignos, más bien se trata de recordar para ser agradecidos) Hay algunos que dicen “Yo no era tan malo” o “siempre he sido una persona que busca a Dios” o “Todos somos hijos de Dios” o “Yo decidí aceptar a Cristo”... Pero la Biblia dice todo lo contrario:
“…estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire …haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás…”
Si tuviéramos una fotografía espiritual de nuestra vida sin Cristo sería la de un cadáver. Si tuviéramos un diario que verdaderamente narrara nuestra vida sin Jesucristo sería un libro sin una sola línea porque antes de Él no había vida.
Sin embargo, Dios nos amó; nos amó tanto que pagando nuestros pecados en Cristo nos dio vida; nos amó tanto que a pesar de estar separados de él nos hizo “cercanos por la sangre de Cristo”; nos amó tanto que abolió la separación entre el lugar santísimo, su pueblo y nosotros rasgando el velo del templo, abolió la ley que es por ordenanzas para vivir en la ley que puso en nuestros corazones; nos amó tanto que pudiendo ser sus prisioneros de guerra ahora somos hijos de paz.
La salvación no fue ganada por nosotros de ninguna manera, la recibimos por gracia no por obras, porque los muertos no pueden hacer nada, sin embargo, ahora que hemos pasado de muerte a vida podemos y debemos andar en buenas obras pues Dios las preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”
Como cristianos es necesario saber donde estamos ahora, cual es nuestro propósito; para ser testimonio al mundo.
¿Dónde estaba? ¿Qué hizo Dios por mi? ¿Dónde estoy ahora? Son preguntas que el cristiano debería repasar cada día, para ser conscientes del gran amor de Dios, para vivir como hijos suyos.
“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)”
viernes, julio 07, 2006
Planeta de Blogs Cristianos

Desde aqui mi agradecimiento a Melvin y Daniel por su paciencia para conmigo.
martes, julio 04, 2006
¿Qué es la felicidad?

Montañas de libros se han escrito, miles de conferencias, pláticas y seminarios se han dictado, millones de artículos se han publicado para responder esta pregunta: ¿Cómo puedo ser feliz?
La respuesta es sencilla desde la perspectiva del mundo: Dinero, sexo y poder. Si la pregunta es ¿Cómo puedo ser feliz? El mundo te extenderá una receta, una formula, un mapa a seguir para obtener lo que deseas. Si la pregunta es ¿Cómo puedo ser feliz? El mundo tiene una respuesta.
Sin embargo, no puedes perseguir lo que no has visto porque quizá al tenerlo delante de ti no lo reconozcas... En la historia de México existe un personaje mítico: “Chucho el Roto” el hombre de los mil disfraces, los militares que iban a aprehenderlo jamás pudieron hacerlo porque podían tenerlo enfrente y no reconocerle. Iban a buscar a “Chucho el Roto” sin saber cómo era.
Las mayoría de las personas actuamos de la misma manera: Buscamos la felicidad porque el mundo nos dice que debemos obtenerla, pero si la tenemos enfrente no la reconocemos. La pregunta entonces no es ¿Cómo puedo ser feliz? Sino ¿Qué es la felicidad?.
Cuando Jesús vio la multitud que le seguía supo que ellos como ahora nosotros, le buscaban para encontrar la felicidad. Ellos sabían que Jesús tenía poder, les gustaba escuchar sus historias, necesitaban ser sanados, necesitaban ser liberados, necesitaban ser alimentados, necesitaban un mensaje de esperanza… Entonces Jesús sube a la montaña y se detiene, se sienta, la gente que le seguía aún en su búsqueda tiene que detenerse, tienen que escuchar lo que le va a decir.
Jesús dice: Felices...
Y la gente se alboroza... van a escuchar una nueva receta para ser felices!
Pero lo que escuchan parece ser una contradicción: Felices, felices, felices, Bienaventurados, bienaventurados, bienaventurados... los pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, los hambrientos de justicia, los misericordiosos, los de corazón puro, los pacificadores, los perseguidos.
Definitivamente eso no se parece a las fórmulas del mundo!!! No hay cosas que hacer, no hay pasos que seguir, y para colmo las pocas frases que nos invitan a hacer algo no tienen que ver con obtener dinero o poder.
Desde el punto de vista de Jesús la felicidad no es algo que debes obtener o ganar, sino algo que Dios da a aquellos que viven en su Reino. La invitación de Jesús al iniciar su ministerio era: Arrepentios porque Reino de los Cielos se ha acercado.
No son felices los pobres, los amolados, los acabados, los chillones, los “muertos de hambre” por el hecho de serlo, sino porque reconocen que lo son.
El mundo nos dice que podemos encontrar felicidad en la autosatisfacción, la autosuficiencia, la autocomplacencia y otros tantos “autos”. Jesús enseña que la felicidad es saber que no podemos depender de nosotros, porque entonces estamos listos para depender de la capacidad de Dios.
Dios bendice a los que confían totalmente en él, porque ellos forman parte de su reino. Jesús mismo se abandonó a la voluntado y poder del Padre cuando dijo: “Nada puedo hacer por mi mismo”.
La tarea del cristiano no es entonces buscar la felicidad, sino buscar el Reino... depender total y completamente de la gracia, el poder y la voluntad de Dios.
La felicidad esta en el Reino. Punto.
Pero, déjame contarte un secreto... mucha gente piensa que si la felicidad esta en el Reino, solo podrá ser feliz en el Reino y ven su felicidad como algo que alcanzarán solo cuando “mueran y vayan al cielo” (o “al reino de los Cielos”). Pero el Reino esta entre nosotros y puede estar en ti... Jesús dijo: "Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia", su predicación era: "El Reino... se ha acercado" tu puedes ser un ciudadano del Reino en este momento, puedes vivir la vida abundante en este momento... y en este preciso momento puedes ser feliz.
lunes, julio 03, 2006

Poder en Linea: Primero mi hija.

Después de una larga y desencantada jornada electoral en México, Carlos González de "Poder en Linea" nos invita a reflexionar en lo que es realmente importante: Primero mi hija.