
"Te estas secularizando..." Escuché estas palabras como una acusación a modo de broma esta semana.
Tenían razón (entre broma y broma, la verdad se asoma -dice mi esposa-) Literalmente me "escapé de mis deberes pastorales" para dedicarme a algo taaan secular como lo puede ser el teatro infantil.
Ahora que tengo tiempo de pensarlo un poco, quizá no me he secularizado; más bien nunca he sido un clérigo en el sentido estricto de la palabra.
Es cierto, el próximo mes de diciembre cumpliré tres años de ser un "pastor ordenado" (antes era re-desordenado y desastrozo), un grupo de presbíteros me examinaron y determinaron "recomendarme" para ejercer el ministerio pastoral, impusieron sus manos sobre mi cuando la iglesia acordó ordenarme, e incluso oraron para ponernos (a mi esposa y a mi) en las manos del Señor. Sin embargo, antes que ser para la gente que me rodea un "ministro" (en el sentido que ahora se le da) quiero ser un cristiano...
Cuánto nos empeñamos los cristianos por distinguirnos como "eclesiales" o "seculares", "laicos" o "clérigos", "ministros" o "miembros"... cuando todos fuimos llamados a "ser discípulos y a hacer discípulos".
Puedes acusarme de simplista, pero me gustaría que cada día la iglesia se pareciera más a un organismo y menos a un organigrama; que hubiera más siervos y menos "ministros"; menos "santidad exclusiva" y más "estar en el mundo"(aunque no seamos del mundo).
Tenían razón (entre broma y broma, la verdad se asoma -dice mi esposa-) Literalmente me "escapé de mis deberes pastorales" para dedicarme a algo taaan secular como lo puede ser el teatro infantil.
Ahora que tengo tiempo de pensarlo un poco, quizá no me he secularizado; más bien nunca he sido un clérigo en el sentido estricto de la palabra.
Es cierto, el próximo mes de diciembre cumpliré tres años de ser un "pastor ordenado" (antes era re-desordenado y desastrozo), un grupo de presbíteros me examinaron y determinaron "recomendarme" para ejercer el ministerio pastoral, impusieron sus manos sobre mi cuando la iglesia acordó ordenarme, e incluso oraron para ponernos (a mi esposa y a mi) en las manos del Señor. Sin embargo, antes que ser para la gente que me rodea un "ministro" (en el sentido que ahora se le da) quiero ser un cristiano...
Cuánto nos empeñamos los cristianos por distinguirnos como "eclesiales" o "seculares", "laicos" o "clérigos", "ministros" o "miembros"... cuando todos fuimos llamados a "ser discípulos y a hacer discípulos".
Puedes acusarme de simplista, pero me gustaría que cada día la iglesia se pareciera más a un organismo y menos a un organigrama; que hubiera más siervos y menos "ministros"; menos "santidad exclusiva" y más "estar en el mundo"(aunque no seamos del mundo).
"Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo..."
Jesús en Getsemaní (según Mateo)